Evitando la transmisión de gérmenes en la sala de espera de un médico

Controlar el resfriado o una gripe en el consultorio del médico está lejos de ser inevitable. Tomando algunas precauciones simples, la mayoría de la gente debe ser capaz de minimizar el riesgo de enfermarse a la espera de atención.

Antes incluso de poner un pie en una sala de espera, asegúrese de haberse puesto una vacuna contra la gripe. Las vacunas contra la gripe pueden ayudar a prevenir la enfermedad por completo o al menos reducir la gravedad y duración de los síntomas si la contrae. La mayoría de los médicos recomiendan la vacuna para todos incluso para aquellos que no tienen planeado visitar el consultorio de un médico.

Trate de evitar las salas de espera del a como de lugar durante la temporada de resfriados y gripe, si es posible. Programe exámenes físicos de rutina y pruebas antes o después de los meses de otoño e invierno, cuando es menos probable que haya gente enferma a su alrededor. Si la visita al doctor durante la temporada de resfriados y gripe es inevitable, trate de programar las citas a primera hora de la mañana, antes de se llene la sala de pacientes, o al final del día, después de que la mayoría de ellos se han ido.

Un número cada vez mayor de oficinas de medicina de familia y pediatra tiene salas de espera para pacientes enfermos y para pacientes que no están enfermos. Si esta no es una opción, considere usar una máscara facial; menudo, las oficinas de médicos y hospitales proporcionarán máscaras a las personas que las soliciten. Si no está disponible la máscara, mantenga un pañuelo limpio sobre la nariz y la boca, mientras que esta en la sala de espera, y evitar acercarse a cualquier persona que parezca estar enferma.

Las revistas de seguro van a estar repletas de gérmenes, pero ciertamente no lo único. Barandas, manijas de puertas, botones de los ascensores e incluso lápices de seguro albergan gérmenes, si usted toca estos objetos tan solo una vez se contagiara. Los virus y las bacterias entran en el cuerpo a través de las membranas mucosas, por lo que debe evitar pasar sus manos por la boca, la nariz o los ojos. Lávese bien las manos con agua tibia y jabón después de manipular cualquier artículo compartido, o aprovechar el desinfectante de manos lociones o geles disponibles en la mayoría de las salas de espera.

Por último, si la sala de espera es especialmente concurrida o pequeña, considere esperar en el pasillo, al aire libre o en el coche y pida al personal de la oficina que le vengan a avisar cuando sea su turno, especialmente si la sala esta repleta de gente y usted ve que la espera será muy larga.