| Samhain o la noche más bruja del año |
|
|
|
| Redacción - Casos y Rostros | |||
| Sábado, 18 de Octubre de 2008 10:53 | |||
El Halloween que nos venden en la actualidad con la fuerza expansiva del comercio y la cultura estadounidense, no es más que el Samhain de los celtas, la vieja fiesta que significa el fin del verano, noche en la cual las barreras entre el mundo mortal y el de los espíritus desaparecen en un momento mágico Por Y. A. BorgesHay noches para embrujar y noches para ser embrujado. Samhain, la festividad de las ánimas según la tradición celta, se celebra el 31 de Octubre como fiesta de transición entre el paso de un año y otro, el fin de la temporada de las cosechas y el inicio de la mitad oscura del año Wicca, tiempo en el que los días se hacen más cortos y las noches cada vez más largas. En esta fecha se suele encender hogueras con un doble propósito: simbolizar el final del verano y ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso. Samhain enseña a convertir la muerte en algo menos terrible. Por ello también se encienden velas en los alféizares de las ventanas y en las puertas de entrada de las casas; además, se ponen más sillas en las mesas y alrededor de las chimeneas para las personas queridas que han fallecido. Igualmente, al anochecer del 31 de octubre, se dejan algunos alimentos como pan, dulces y frutas de la temporada (manzanas es lo común) que sirvan de alimento para las almas durante su viaje. También se colocan en los caminos para los espíritus perdidos que no tienen descendientes. Incluso, las frutas pueden enterrarse con el propósito de alimentar la tierra, que se prepara para su nuevo letargo. Nacimiento tras la media nocheComo sucede en la oscuridad en la que se despiertan los recuerdos y se aviva la imaginación, el misterio de Samhain hace que nos acordemos de que nuestras raíces están profundamente hundidas en la tierra y nos despierta la memoria y el poder de esa noche, la más bruja del año. El Halloween que emerge de la modernidad no es más que un derivado de la migración de los irlandeses a Estados Unidos, a finales del siglo XIX. De hecho, el nombre proviene de la frase All Hallow?s Eve (Víspera del Día de los Santos); de su consecuente contracción en inglés surge el término comercial. En un intento por cambiar su significado, la tradición de dejar comida para los muertos fue sustituida por la de los niños quienes, disfrazados de duendes, fantasmas y cualquier clase de espanto alegórico a una noche de terror, van de casa en casa pidiendo “chuches” con el clásico trick or treat (trato o truco). La calabaza, bautizada como Jack O? Lantern (Jack, el que vive en la lámpara), no es más que la imitación de un gran nabo hueco con carbones encendidos en su interior, que llevaban los druidas para iluminar el paso de la visita de los espíritus. Del gaélico Samhuin (pronunciado sou?en), esta festividad ha sido practicada desde hace más de 3000 años por los pueblos celtas que han poblado toda Europa. El intento de los romanos por hacer desaparecer la religión de los druidas, tildada de pagana, no tuvo éxito, pues festividades como el primitivo Samhain pudieron sobrevivir. Y lo que es mejor, la cultura celta hoy día pasa por un gran momento, con un brillo que comprueba una vez más aquello que resulta cierto para algunos: lo que más se oculta y resulta prohibido es muchas veces lo que más gusta. Es además la culminación de un ciclo del año, momento propicio para liberarse de las debilidades. Incentiva a meditar acerca de las pérdidas que se han sufrido, situaciones que causaron dolor y que se quieren dejar atrás; por eso se transmuta lo negativo en un simbólico ritual en el que se escribe en un papel todo lo que se desea eliminar durante el Nuevo Año Wicca. Luego se quema en una hoguera o en la llama de una vela y al terminar se arrojan las cenizas al viento, en señal de que se renace a una nueva etapa, retomando la paz interior y recibiendo la magia que brinda el soplo de la vida y el Universo.
|